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Queremos agradecer a cada uno(a) quienes integran el equipo de enfermería de la Corporación Médica Monte Sinaí, porque cada día realizan un trabajo impecable, lleno de amor y servicio hacia quienes tienen su salud quebrantada y quizás sin esperanza, son ustedes quienes inyectan esperanza y alegría. 

Gracias por tanto. 

5 posibles reacciones después de vacunar al niño

Tampoco podemos obviar que las vacunas pueden provocar algunas reacciones y que pueden tener efectos secundarios. Conviene observar al niño por si siente algún malestar después de la vacuna por si se produce alguna reacción. Estas son las reacciones más frecuentes que pueden provocar las vacunas infantiles.

- Hinchazón. Como las vacunas se administran generalmente por medio de una inyección, algunos niños presentan una hinchazón en la zona donde le han pinchado. No reviste gravedad y se calma aplicando una compresa fría.

- Dolor. El dolor en la zona donde se ha puesto la vacuna es uno de los efectos secundarios más habituales. Generalmente el dolor es muy leve y se pasa al cabo de unas horas pero puede que haga falta darle al niño un analgésico, siempre bajo supervisión médica.

- Enrojecimiento. Algunas de las sustancias que contienen las vacunas pueden provocar el enrojecimiento en la piel del niño. No es un efecto secundario muy habitual tras una vacuna, por lo que conviene consultar con el pediátra para tratar la zona afectada y comprobar que no se trata de una alergia.

- Fiebre. No ocurre con todas las vacunas y tampoco en todos los niños, pero es posible que aparezca algo de fiebre después de ponerle la vacuna. Administrarle un antipirético bajo la supervisión de un pediátra y controlar que la fiebre no sea demasiado alta es lo más recomendable para esta reacción.

 - Humor. Ponerse una vacuna no es plato de buen gusto y menos para un niño, por eso es frecuente que se pongan a llorar o se enfaden después de la vacuna. Esto se soluciona manteniendo al niño entretenido en alguna actividad que le guste, pero también explicándole la importancia que tienen las vacunas para su salud.

Cómo cuidar los dientes de su hijo

Desde el nacimiento hasta los 12 meses

  • Los buenos hábitos dentales deben comenzar antes de que aparezca el primer diente. Después de alimentar a su bebé, cepíllele suavemente las encías con agua y un cepillo de dientes para bebés de cerdas suaves. O enjuáguelas con un paño limpio.
  • Pregunte acerca del flúor Cuando aparezca el primer diente, pregúntele al médico del niño si su bebé está recibiendo suficiente flúor. Muchos expertos recomiendan usar una pasta dental sin flúor antes de los 2 años, pero primero consúltelo con el médico o el dentista de su hijo.
  • Programe las visitas del niño sano de su bebé. En estas visitas, el médico del niño le revisará la boca a su bebé.
  • Programe un control dental. Si su bebé tiene un alto riesgo de tener caries dental, el médico del niño le recomendará que vea a un dentista.

De 12 a 24 meses

  • ¡Cepille! Cepíllele los dientes a su hijo 2 veces al día usando agua y un cepillo de dientes para bebés con cerdas suaves. Los mejores momentos son después del desayuno y antes de acostarse.
  • Limite la cantidad de jugo. Asegúrese de que su hijo no beba más de 1 taza pequeña de jugo cada día y solo durante las comidas.
  • Consulte con el dentista o el médico de su hijo acerca de los hábitos de succión. Succionar demasiado fuerte un chupete, chupón o chupo, el pulgar o los dedos puede afectar la forma de la boca y la manera en que se alinean los dientes de arriba y de abajo. Esto se llama la “mordida” de su hijo Pregúnteles al dentista o al médico del niño cómo detectar cambios en la mordida de su hijo y hacer que abandone su hábito de succión.
  • Programe un control dental. Lleve a su hijo a que le realicen un control dental si todavía no ha tenido uno.

24 meses

  • ¡Cepille! Ayude a su hijo a cepillarse los dientes 2 veces al día con un cepillo de dientes para niños con cerdas suaves. Existen cepillos diseñados para cubrir las diferentes necesidades de los niños de todas las edades. Esto asegura que elija un cepillo de dientes apropiado para su hijo. Alíentelo a cepillarse los dientes solo. Sin embargo, para asegurarse de que los dientes de su hijo estén limpios, usted debe volver a cepillarlos. Si su hijo no quiere cepillarse los dientes, convertirlo en un juego puede ser útil. Por ejemplo, el cepillo de dientes puede buscar por arriba y por abajo de la boca un tesoro perdido en los dientes.
  • Use pasta dental con flúor. Usted puede comenzar a usar pasta dental con flúor, que ayuda a prevenir las caries. Enséñele a su hijo a no tragarla. Use una cantidad igual al tamaño de un guisante o menos y esparza la pasta en las cerdas. Tragar demasiada pasta dental con flúor puede provocarle manchas blancas o de color café o marrón en los dientes definitivos a su hijo. Si a su hijo no le gusta el sabor de la pasta dental, pruebe otro sabor o use solo agua.
  • Use hilo dental. Usted puede comenzar a pasar hilo dental por los dientes de su hijo tan pronto como tenga 2 dientes uno al lado del otro. Pero no todos los niños necesitan usar hilo dental a esta edad, así que primero consulte con el dentista.
  • Programe un control dental. Lleve a su hijo a que le hagan un control dental, al menos, una vez al año.  

La alimentación y la caries dental

Los padres, especialmente si tienen antecedentes de caries, pueden transmitir gérmenes que causan caries y la enfermedad de las encías si comparten alimentos o bebidas con sus hijos. Los gérmenes también pueden transmitirse cuando los padres pasan la lengua por la cuchara, el tenedor o el chupete de sus hijos. Por eso es importante que los padres no compartan alimentos ni bebidas con sus hijos. Las siguientes son otras formas en que los padres pueden ayudar a prevenir la caries dental en sus bebés y niños:

  • Si acuesta a su hijo con un biberón, llénelo solo con agua.
  • Si su hijo bebe de un biberón o de un vaso para bebés, asegúrese de llenarlos solo con agua cuando no sea la hora de comer.
  • Si su hijo quiere un refrigerio, ofrézcale uno saludable, como frutas o verduras. (Para evitar que se ahogue, asegúrese de que cualquier cosa que le dé a su hijo sea blanda, fácil de tragar y esté cortada en trozos pequeños, de no más de media pulgada). Evite los refrigerios dulces o pegajosos, como los caramelos o dulces, las galletas dulces o los caramelos tipo Roll-Ups. Los alimentos como las galletas de agua y las patatas fritas también contienen azúcar. Solo se las debe comer a la hora de la comida.
  • Si su hijo tiene sed, ofrézcale agua o leche. Si su hijo bebe leche a la hora de acostarse, asegúrese de limpiarle los dientes después. No permita que su hijo sorba bebidas que tengan azúcar y ácido, como jugos, bebidas para deportistas, bebidas saborizadas, limonada, gaseosas o tés saborizados.

Los 6 principales factores que predicen su riesgo de ataque cardíaco

Si le interesa reducir el riesgo de un ataque cardíaco, debe prestar atención a su alimentación y hábitos de ejercicio. De acuerdo con un estudio publicado en el diario Journal of the American College of Cardiology, se ha dicho que estos, junto con otros 4 hábitos, básicamente hacen que las mujeres jóvenes estén "protegidas de los ataques cardíacos".3

Las mujeres que siguieron estas 6 pautas redujeron su riesgo de cardiopatía en un 92 %. Con base en esto, los investigadores estimaron que más del 70 % de los ataques cardíacos podrían prevenirse mediante la implementación de las siguientes medidas:

1. Alimentación saludable

2. IMC normal (el porcentaje de grasa corporal es más preciso)

3. Realizar al menos 2.5 horas de ejercicio cada semana

4. Ver televisión 7 o menos horas por semana

5. No fumar

6. Limitar el consumo de alcohol a una bebida o menos por día

En relación con el IMC, debe recordar que la proporción de su cintura y cadera es un predictor de riesgo más confiable ya que refleja la grasa visceral. Y evaluar el porcentaje de grasa corporal sería todavía más confiable.

Aun así, los resultados de este estudio reflejan los resultados de otro realizado en 2014 cuya conclusión fue que, en esencia, los mismos hábitos de salud en los hombres podrían prevenir casi el 80 % de los ataques cardíacos que se sufren por primera vez.4

 

5 cambios en el estilo de vida podrían prevenir el 80 % de los ataques cardíacos

La investigación realizada en el Instituto Karolinska descubrió que incorporar 5 hábitos propios de un estilo de vida saludable en los hombres podría prevenir casi el 80 % de los ataques cardíacos que se sufren por primera vez. Incluso los investigadores se sorprendieron de cuán poderoso podría ser un estilo de vida saludable y señalaron lo siguiente al respecto:5

"Es normal que las elecciones de un estilo de vida saludable generen una reducción en los ataques cardíacos... Lo impresionante es cuán drásticamente disminuyó el riesgo debido a estos factores".

El estudio INTERHEART realizado en 2004, analizó los factores de riesgo de cardiopatías en más de 50 países de todo el mundo y también descubrió que el 90 % de los casos de cardiopatías pueden prevenirse por completo al modificar la alimentación y factores del estilo de vida.6

Por desgracia, la mayoría de las personas no implementan estos hábitos para su beneficio. El estudio del Instituto Karolinska tuvo como participantes a hombres cuya edad oscilaba entre los 45 y 79 años, y solo el 1 % de ellos implementó las 5 conductas de "bajo riesgo" que podrían prevenir un ataque cardíaco. Así que, ¿cuáles son los 5 hábitos de un estilo de vida saludable?

  • Llevar una alimentación saludable
  • Ser físicamente activo (caminar/andar en bicicleta ≥ 40 minutos al día y hacer ejercicio ≥ 1 hora a la semana)
  • Asegurar que la circunferencia de la cintura esté en un rango saludable (< 95 centímetros)
  • Consumir alcohol moderadamente (10 a 30 gramos al día)
  • No fumar

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones. Normalmente, está localizada en las manos, las rodillas, la cadera o la columna vertebral. La artrosis provoca dolor, inflamación e impide que se puedan realizar con normalidad algunos movimientos tan cotidianos como cerrar la mano, subir escaleras o caminar.

 

Las articulaciones son los componentes del esqueleto que permiten la conexión entre dos huesos (como por ejemplo el codo, la rodilla, la cadera, etc.) y, por lo tanto, el movimiento. El cartílago es el tejido encargado de recubrir los extremos de estos huesos y es indispensable para el buen funcionamiento de la articulación puesto que actúa como un amortiguador.

La artrosis provoca el deterioro del cartílago articular provocando que los huesos se vayan desgastando y aparezca el dolor. A medida que el cartílago va desapareciendo, el hueso reacciona y crece por los lados (osteofitos) produciendo la deformación de la articulación.

Causas

A día de hoy no se conocen con exactitud las causas que producen la artrosis, pero existen algunos factores de riesgo asociados a su aparición:

  • Edad: aumenta de forma exponencial a partir de los 50 años.
     
  • Sexo: afecta sobre todo a mujeres mayores de 50-55 años.
     
  • Genética: puede ser también una enfermedad hereditaria. En concreto, la herencia genética en el desarrollo de la artrosis puede llegar a ser hasta de un 65 por ciento.
     
  • Actividad laboral: la repetición de los movimientos articulares puede llevar, a largo plazo, a la sobrecarga articular. Por eso, determinadas actividades laborales (peluqueras, albañiles, etc.), pueden provocar la aparición de artrosis.
     
  • Actividad física elevada: los deportistas de élite tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
     
  • Menopausia: la disminución de los niveles de estrógenos que se produce con la llegada de la menopausia es uno de los factores de riesgo para su desarrollo.
     
  • Obesidad: no parece participar en el desarrollo de artrosis, pero sí que puede agravarla en determinadas articulaciones como las rodillas.
     
  • Traumatismos: fracturas y lesiones pueden ser un factor desencadenante.

Síntomas

Las manifestaciones de la artrosis son muy variadas, progresivas y aparecen dilatadas en el tiempo.

Los síntomas más frecuentes son el dolor articular, la limitación de los movimientos, los crujidos y, en algunas ocasiones, el derrame articular. Además, algunas personas pueden presentar rigidez y deformidad articular.

El síntoma que más preocupa a las personas con artrosis es el dolor. En un primer estadio, éste se desencadena cuando se mueve o se realiza un esfuerzo con la articulación. Este dolor suele cesar con el reposo. Posteriormente, el agravamiento de la artrosis hará que el dolor aparezca tanto con el movimiento, como con el reposo.

Uno de los puntos buenos del dolor artrósico es que no siempre es constante, por lo que los pacientes pueden estar durante largos periodos de tiempo sin padecer dolor, lo cual no significa que la artrosis no siga su evolución.

Prevención

La principal medida que tienen que tener en cuenta los grupos de riesgo para prevenir el desarrollo de la enfermedad es llevar una dieta sana y equilibradarealizar ejercicio físico de forma moderada, actividades que sean acordes a la edad y el estado físico actual de la persona y evitar la obesidad.

También conviene limitar el esfuerzo físico intenso, como cargar objetos pesados o las actividades laborales que implican sobre esfuerzo.

Por otro lado, los expertos recomiendan que las personas sean cuidadosas al practicar deportes de contacto, como el fútbol, ya que no están recomendados para los pacientes con artrosis. El motivo es que estos deportes son uno de los factores que pueden desencadenar la enfermedad. De hecho, muchos futbolistas padecen artrosis de rodilla debido a las lesiones que han sufrido en el menisco.

En caso de tener la enfermedad deben evitar los movimientos que producen dolor, sin llegar a inmovilizar la zona.